COVID-19: La voz desde la primera línea.

El COVID-19 ha mermado a la población y a los diferentes sectores dentro de la sociedad, uno de ellos el sistema de salud. Por ello, el Dr. Guillermo Antonio Martínez Arias, cirujano cardiovascular, relata la situación desde la labor de héroes ante el marco de la pandemia.





Dr. Guillermo Antonio Martínez Arias, Cirujano Cardiovascular.


Guillermo fue entrenado en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde se mantuvo en al área de cirugía pediátrica durante cuatro años, posterior a ello, en el Hospital Texas Health en Estados Unidos, con la labor de cirugía cardiovascular a adultos. Regresando en 1989 a El Salvador para tomar el cargo del programa de Cirugía Cardiaca del Hospital Bloom, donde comenta el arduo trabajo que realizan, anualmente atienden 180 a 200 cirugías.

Entrevistadores: ¿Cuál ha sido su método de trabajo cotidiano durante la crisis del COVID-19?

Dr. Guillermo Martínez: Bueno como yo trabajo en dos institutos, uno del seguro social y otro el Bloom, en ambos lados se ha hecho turnos de los cirujanos, entonces hemos hecho en el Bloom, turnos cada cuatro días y en el Hospital del Seguro Social cada tres días.

Entrevistadores: ¿Cómo evalúa la labor médica durante todo el proceso de la pandemia?

Dr. Guillermo Martínez: Podría decirse que la labor médica dentro del país ha sido bastante heroica pues se encuentra con pocos elementos para trabajar contra la pandemia, además hay secretismo en cuanto a la forma de tratar la enfermedad y no hay protocolos adecuados ni materiales para la primera línea cuando llega el paciente, una de las mayores complicaciones ha sido que los pacientes no son diagnosticados a tiempo y contaminan al personal médico que los recibe.

Entrevistadores: ¿Cuál ha sido la mayor dificultad que se la presentando al encontrarse en primera línea durante el enfrentamiento del COVID-19?

Dr. Guillermo Martínez: La mayor dificultad que se ha presentado es la falta de reconocimiento y el miedo que hay de parte del personal médico en relación a la pandemia, la mayor dificultad que se ha tenido es la ignorancia, al ser un virus nuevo y no se conoce su comportamiento. La mayor parte del personal médico se encuentra indefenso al no contar con los elementos necesarios para combatirlos, no solo a nivel nacional sino a nivel mundial.

Entrevistadores: ¿Se ha perjudicado la programación de cirugías cardiovasculares que ya estaban establecidas por la pandemia?

Dr. Guillermo Martínez: Las cirugías de corazón abierto en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social han sido suspendidas por la pandemia, haciendo únicamente las que son de emergencia, pero que no necesitan ser a corazón abierto o de cuidados intensivos postoperatorios, en el Hospital Bloom también se han suspendido, sin embargo, por necesidad y emergencia, hay un par excepciones en esto. Las cirugías a  corazón cerrado, es decir que no necesitan de pulmón y corazón extra cardíaco también han sido suspendidas en el Hospital Bloom, trabajando solamente con cirugías paliativas o de ayuda en pacientes de emergencia.

Entrevistadores: ¿Qué sacrificios ha tomado para enfrentar la pandemia?

Dr. Guillermo Martínez: Tal vez el mayor sacrificio es la inactividad, estamos acostumbrados a tener un ritmo profesional de atención a los pacientes, que ocupa la mayor parte de nuestro día, la inactividad tal vez ha sido nuestro mayor sacrificio, estar encerrados y no poder brindar la ayuda a los pacientes enfermos, que sabemos que existen, que sabemos que están empeorando, inclusive pueden estar muriendo por la falta de atención.

Entrevista realizada por: Samuel Elías Barrera Madriz y Marcelo Osmin Galdámez Quintanilla.



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