La literatura juvenil no es literatura
Por Kimberly Nicole Chacón Chicas
En la actualidad, se piensa que los jóvenes no leen para nada, que solo
pasan en redes sociales o jugando algún video juego o haciendo alguna otra
actividad. Pero la realidad es que los jóvenes sí están leyendo, y leen
literatura actual: la literatura “juvenil”. El problema es que muchos no
consideran a la literatura juvenil como literatura, que libros actuales
como Cazadores de Sombras, Bajo la misma estrella, entre otros, no puede entrar
en la categoría de literatura. La Dirección General de Estadísticas y Censos de
la Ciudad de Buenos Aires expone que al menos el 94% de los jóvenes leen un
libro al año, y el 92 por ciento de éstos es por elección propia.
En mi opinión personal, como lectora, puedo decir que las personas que
piensan que lo que leemos en la actualidad no es literatura, están equivocados.
Claro, todos tenemos opiniones y puntos de vista distintos, pero aquí defenderé
mi opinión de que la literatura juvenil es más que solo literatura.
Es cierto que es bueno que leamos todo tipo de libros, desde los cuentos
para dormir para niños pequeños, hasta un libro que exponga sobre las teorías
universales más interesantes, pero cada persona tendrá siempre una inclinación
hacia un género específico, serán esos los libros que tendrá más ganas de leer.
Y muchas veces, como joven, no tengo ganas de leer sobre una historia ubicada
en un contexto pasado y totalmente distinto al mío, quiero leer sobre temas con
los que me pueda identificar, y la literatura juvenil me ofrece eso: me abre
las puertas a historias sobre temas de actualidad, y sobre situaciones en las
que yo misma he estado.
Uno de mis libros favoritos se llama Eliza y sus monstruos. Eliza es una
gran ilustradora, y tiene su propio cómic en internet, pero, lo hace de manera
anónima porque no le gusta llamar mucho la atención. Un día, por cosas de la
vida, se descubre que es ella la creadora de este popular cómic, a lo cual
muchos empiezan a seguirla o interrogarla, y ella, al tener ansiedad social,
empieza a pasarla mal, sin embargo, en estos momentos descubre el valor de la
amistad de aquellos quienes se quedaron a su lado, e incluso el valor de la
familia, ya que la mamá la apoyó en todo momento. Me identifique con la
protagonista por su ansiedad, yo le tengo pánico a enfrentarme a personas, o a
hablar en público, y también, pienso demasiado, a tal punto que me abruma a mí
misma, y al leer esto e identificar que no me sucede solo a mí, por fin no me
sentí sola, porque muchos de mi ambiente no logran entenderlo.
La literatura juvenil permite que los jóvenes se logren identificar, les
proporciona una voz, en este tipo de literatura, los jóvenes no solo leen una
historia, sino que aprenden de sí mismos. Empiezan a entenderse mejor,
identifican que no solo a ellos les pasa determina situación e incluso aprenden
a aceptarse a sí mismos al notar que no son ellos los defectuosos, que muchas
otras personas afuera en el mundo también pasan por situaciones similares.
Además, por mucho tiempo no se tomaba
en cuenta a los jóvenes al momento de hablar sobre literatura. O existía
literatura infantil o libros solo para adultos, no había esa literatura que
fuera exclusivamente para alguien joven. Este tipo de literatura incluso llega
a gustarle a personas no tan jóvenes, hay personas mayores que los podrás
encontrar leyendo a Harry Potter, o alguna otra saga que sea de su agrado, ya
que la literatura juvenil no está dedicada solamente a jóvenes, sus historias
pueden llegarle al corazón incluso a la persona más mayor.
También para muchos, existe este tipo de literatura solo porque está de
“moda”, y que solo por seguir tendencias es que los jóvenes están leyendo. Y si
es así, entonces qué tendencia más positiva. No se debería de desalentar a
alguien joven por leer un libro de su gusto, es más, se debería de felicitarlo
porque está leyendo, está aprendiendo, viajando, sintiéndose parte de un mundo
más grande. No deberíamos de quitar significado a eso.
Es cierto que es bueno que leamos sobre literatura clásica, para que
podamos extender nuestros conocimientos y saber un poco más sobre cultura
popular. Pero solo porque lea más literatura juvenil que clásica no me hace
menos lectora. Siempre me hace una lectora porque no solo leo un libro, sino
que estoy viajando a otros lugares, ya sea reales o ficticios, estoy
aprendiendo sobre las personas y sobre mí misma, me hace sentir que soy parte
de algo más grande, me hace enamorarme de la personalidad de algún personaje,
me hace querer hacer cosas nuevas, me hace querer seguir leyendo. Así que sí,
amo la literatura juvenil y soy una orgullosa amante de ésta.
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