Café, café y café
Café, café
y café
Café Fulanos, café de especialidad, café de El Salvador
Reportaje | Siria Molina
30/05/2021
Palabras clave: café. café de
especialidad, El Salvador, café fulanos, emprendimiento familiar, Centro
histórico de San Salvador, Merliot
El café se introdujo en nuestro país, El Salvador entre los años 1779 y 1796.
Según diversos historiadores en ese periodo se localizaron las primeras
plantaciones de café en los terrenos de algunos campesinos residentes del
departamento de Ahuachapán.
Sin embargo, fue
hasta mediados del siglo XIX que se dictaron algunas medidas para fortalecer la
siembra del café.
Otro aspecto que
permitió el rápido crecimiento de este cultivo fue la firma del primer tratado
comercial con Estados Unidos en el año de 1853 y el Decreto del 5 de febrero de
1855 que llevaba por título “Distribución de terrenos a personas que se
dediquen al cultivo del café”.
A partir del año
1857 y bajo mandato del General Gerardo Barrios, el cultivo del café se
expandió por todo el territorio salvadoreño. Comenzando por la zona de
occidente: Ahuachapán, Santa Ana y Sonsonate; y luego por sectores pertenecientes
a la zona de oriente: San Vicente, Usulután y San Miguel.
Posterior a estos
eventos, se dio la fundación del Banco Internacional, más preciso, en el año de
1880, además de la instalación del telégrafo, lo que le permitió a nuestro país
una comunicación más eficiente con el mundo y que a la vez permitió el
desarrollo del comercio del café salvadoreño con el exterior.
La modernización
del sector cafetalero se inició en la década de los 50. Los caficultores
comenzaron a sustituir variedades arábicas comerciales por cafés que poseían un
alto valor. Asimismo, se decidió hacer un mejor uso de los fertilizantes; se
emplearon nuevos sistemas para podar al igual que se iniciaron prácticas anti
erosivas; se favoreció la densidad de los cafetales y se implementó una nueva
forma de manejar la sombra en los cafetales, dejando a un lado la sombra de
árboles que provenían de bosques húmedos y sustituyéndola por la de otras
especies, principalmente aquellas relacionadas con el género Ingas, con el fin
de obtener las mejores condiciones para llevar a cabo la caficultura.
Desde entonces, el
café en El Salvador logró recabar grandes éxitos y gracias a ello, la economía
creció a pasos nunca antes vistos, garantizando una mejor y más estable economía
en el país.
A nivel mundial,
el café procedente del territorio salvadoreño ha logrado establecerse con una
buena reputación, la cual le ha sido otorgada por la dulzura, el cuerpo y la
acidez de sus granos, atributos que no solo han conseguido deleitar el paladar,
sino también el olfato de quien lo degusta.
El Consejo Salvadoreño del Café
con el objetivo de conseguir un mejor posicionamiento del café del país en los
mejores mercados gourmet del mundo, decidió establecer un riguroso sistema de
clasificación del café, el cual tiene el deber de cumplir con ciertas
características, tales como: ser limpiado a mano; luego procesado con agua
fresca para posteriormente ser recogido cuando haya alcanzado el nivel de
maduración correcto. Todo esto, con el fin de obtener 0% de granos defectuosos.
Si cumple con estos estándares y en su evaluación obtiene un nivel que queda
por encima de la zaranda 16, entonces recibirá la denominación gourmet y podrá ser
vendido al exterior. Actualmente, al menos el 90% del café gourmet producido en
El Salvador pertenece a las variedades Bourbon, Pacamara y Maragogipe.
Según el Consejo
Salvadoreño del Café, en el año 2018, la extensión utilizada para la siembra de
los cafetales en el país alcanzó el 7% de todo el territorio nacional, con un
parque cafetalero que supera las 199.000 manzanas de terreno distribuidas en
regiones o cordilleras propicias para el cultivo del mismo, en alturas que van
desde los 500 m.s.n.m. hasta los 1.600 m.s.n.m. de altura. Allí el café posee
un crecimiento y desarrollo favorables, gracias al efecto de las buenas
condiciones que brinda el entorno.
Sin embargo, se
han determinado tres zonas climáticas de producción de café: “Bajío”,
comprendida entre 400 y 800 m.s.n.m.; “Media”, de 800 a 1.200 m.s.n.m., y
“Altura”, de 1200 a 1.600 m.s.n.m. Estas diferentes alturas influyen de forma
directa en las calidades comerciales del café de El Salvador, y debido a esto,
se han establecido con el tiempo tres denominaciones: “Central estándar”,
“Central altura” y “Central estrictamente altura”.
Las áreas de
siembra para cultivar café en El Salvador se encuentran localizadas en seis zonas:
las Cordilleras de Apaneca-Ilamatepec, Quetzaltepec-Bálsamo, Chichontepec,
Tecapa-Chinameca, Cacahuatique, y la de Alotepec-Metapán.
En la zona
oriental del territorio nacional se encuentra la Cordilleras de
Apaneca-Ilamatepec, una región de alto relieve que varía desde los 500 hasta
los 2.381 metros del volcán Santa Ana; allí, la mayoría del tiempo, se produce café
Bourbon y Pacas, mientras que, en la zona central, en la que además de
producirse estas mismas variedades, también se dan otras consideradas típicas en
los cafetales salvadoreños.
Por otra parte, si
se habla de las grandes áreas cafetaleras del país, estas se encuentran
ubicadas al sur de la Carretera Panamericana: Apaneca-Ilamatepec, El
Bálsamos-Quezaltepec, Chinchontepec y Tecapa Chinameca; formando de esta manera
a tres grandes grupos, entre los que se encuentran los principales
departamentos productores cafeteros del país, Santa Ana, Ahuachapán, Sonsonate
y La Libertad.
Otras pequeñas
áreas cafetaleras se encuentran al norte de dicha carretera, tales como
Alotepec Metapán y Cacahuatique. Estas extensiones se encuentran dispersas
sobre la Cadena Costera hacia el este, hasta alcanzar una altura de 1.400
metros en el altiplano de Tacuba-Apaneca.
De acuerdo con los
perfiles de taza de cada cordillera, se han creado denominaciones de origen
para poder identificar, clasificar y garantizar la trazabilidad del café, todo
con el fin de poder cumplir con la demanda actual del mercado y al mismo tiempo
potenciar la calidad de los cafés de El Salvador a través de las marcas
registradas. (Mapa de producción)
CAFÉ DE ESPECIALIDAD
En un artículo de
Ric Rhinehart para la Specialty
Coffee Association of America (SCAA) en junio de 2009, actualizado y
republicado en la web de la SCA en marzo de 2017, propuso dos términos con el
fin de facilitar la comprensión del papel que juegan los colaboradores en la
cadena de producción y elaboración del café: potencial y conservación.
La Specialty Coffee Asociation (SCA, por sus
siglas en inglés) es un organismo que vela por la calidad del café de
especialidad en todo el mundo. Agrupa a productores, tostadores y baristas que tienen
la capacidad de contribuir para que la cadena de valor del café consiga la
excelencia desde la semilla hasta el momento de ser servido.
En la actualidad,
la SCA determina requisitos para el café verde, el agua, las catas de café y el
método de preparación. Estos requisitos son recomendaciones cuantificables y
calificables basados completamente en comprobaciones científicas.
La SCA define el
café de especialidad como: “un café que
no tiene defectos primarios; tiene un tamaño adecuado, ha sido secado de forma
apropiada, se presenta en la taza libre de fallos y tiene cualidades
particulares”.
Esto en otras
palabras significa, que la SCA ha llevado a cabo experimentación fundamentada
en el método científico y con base en los resultados ha determinado una serie
de estándares para identificar cuales son las cualidades y los elementos que
hacen que un café sea considerado de especialidad. (Puntuación
de los cafés de especialidad)
CAFÉ FULANOS
Fotografía tomada de red social Facebook de Café Fulanos
El Café Fulanos
fue uno de los primeros comercios que le apostó a la nueva imagen al Centro Histórico
de San Salvador. Nació como producto de un emprendimiento familiar y abrió sus
puertas por primera vez el 22 de junio de 2018 bajo la dirección de Carlos
Cárcamo y su madre, Patricia Zamora. Desde entonces, se ha mantenido como uno
de los establecimientos de café más visitado por los capitalinos y extranjeros
que visitan dicha zona. (5
cafés que debes conocer en el centro histórico)
Carlos Cárcamo. Fotografía tomada de red social Instagram
https://www.instagram.com/p/CEqTOntDJg3/?utm_medium=copy_link
Café Fulanos posee
un variado menú de postres, platillos salados y bebidas, tanto frías como
calientes, que cambian cada seis u ocho semanas o según la temporada, sin
embargo, algunos de estos platillos permanecen durante más tiempo debido a la
demanda de los clientes.
Café Fulanos se
identifica por su peculiar logo, la figura de un Kopi Luwak o gato civeta,
originario de Indonesia que sostiene entre sus fauces una rama de café. Este
mamífero es conocido en el país asiático por el método minucioso que emplea
para escoger granos de café para su alimentación y Café Fulanos lo ha utilizado
como su imagen para demostrar dentro del mercado el nivel de calidad que ellos
buscan conseguir en sus productos finales.
Gerson Benítez,
barista y supervisor del control de calidad de Café Fulanos, comentó que el
negocio ha ido evolucionando según las circunstancias y adaptándose a las
nuevas demandas que giran en torno al mercado. Desde sus inicios, Café Fulanos
ha demostrado ser un negocio que busca ofrecerle a sus clientes el mejor
producto en un ambiente agradable y confortable.
Gerson ha estado
presente desde el comienzo, su amistad con Carlos lo ha llevado a adentrarse al
mundo del café. Un mundo que él mismo describe como emocionante y lleno de
variedades, debido a las diversas ramas que la componen, tales como el barismo,
la catación, el tueste y los métodos.
Gerson Benítez. Fotografía tomada de red social Instagram
https://www.instagram.com/p/CGFMiLzDfw3/?utm_medium=copy_link
Café Fulanos durante
la cuarentena, al igual que todos los negocios del territorio nacional, se vio en
la obligación de cerrar, sin embargo, Gerson mencionó que, dicha situación en
lugar de convertirse en un obstáculo para ellos, fue la oportunidad perfecta
para implementar nuevas ideas y estrategias que les permitiera comercializar
sus productos a más clientes. Por ello, comenzaron instaurando un delivery,
teniendo como punto de partida la antigua sucursal ubicada en la Col. Escalón con
el propósito que esta novedosa táctica les permitiera transportar algunos de
sus productos promocionados a través de las redes sociales.
De igual manera,
tomaron la decisión de empacar y comercializar el café, la materia prima,
mediante la utilización del delivery; ofreciendo granos de café provenientes de
diferentes zonas del país y que ellos utilizaban para la elaboración de sus
productos.
Café Fulanos, tal
y como dice su lema “un café lleno de
momentos” les permite a los salvadoreños y turistas extranjeros disfrutar, ya
sea con la compañía de un libro, al lado de sus amigos o familiares para
celebrar un evento especial o después de una cansada jornada laboral, de una
buena taza de café.
https://instagram.com/cafefulanos?utm_medium=copy_link
Café Fulanos se
encuentra ubicado en 2da Avenida Sur, a un costado de Catedral Metropolitana de
San Salvador San Salvador, aunque actualmente la marca cuenta con un segundo
establecimiento ubicado en ciudad Merliot. Más específico sobre el Polígono C,
N4, Calle Libertad y Blvd. Merliot, Santa Tecla, La Libertad.
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